1.- Psicoanálisis.

El cine, como cualquier otro arte, es un vehículo de experiencia y conocimiento. ¿De conocimiento de qué? Del sujeto (yo) y del objeto (el mundo o su experiencia). Pues la idea de sujeto recibió poco antes de la invención del cine la mayor cura de humildad que podía sufrir. Si durante toda la historia los humanos compensábamos nuestra breve vida llena de penurias con la convicción de que éramos criaturas hechas a la imagen y semejanza de Dios, en el siglo XIX Nietzsche sentenció que “Dios ha muerto”, dejándonos desamparados ante la existencia. Algo antes, Marx había también quitado peso a la idea de sujeto racional que se había consolidado desde XVI y XVII: los humanos no somos unívocos, sino criaturas sociales, nuestro contexto no solo nos rodea sino que nos causa y justifica, y muchas veces nos oprime. Por si faltaba poco, Freud rebajó más la idea de la conciencia del sujeto al indicar que lo que creemos que somos (el yo) es solo la punta de un iceberg perverso. Así, se da la paradoja de que en nuestra mayor época de prosperidad y de revalorización de la vida, esta tiene un valor absoluto menor que en ninguna otra época de la historia. Esta observación se ha visto confirmada por todo el arte del siglo XX, que ha mostrado que el sujeto ya no es un ser único y central, un cuerpo y alma de origen y destino divinos, sino que está descompuesto en ramificaciones interiores (psicoanálisis), en explicaciones de su contexto, en visiones más allá de lo racional.

En este sentido, es fácil observar cómo durante el siglo XX se ha asumido que no es posible describir exhaustivamente el mundo, sino a intentar transmitir la experiencia de que este no es explicable en su totalidad, y que lo único que podemos explicar es su percepción. Así, en el inicio de Blue velvet (David Lynch, 1986), se nos hace una advertencia de que tras las apariencias hay una realidad que, oculta y en silencio aparente, la hace funcionar, de la misma manera que las pulsiones del subconsciente hacen evolucionar las otras partes de la psique. En esta película, la trama de una investigación detectivesca amateur se enlaza con el desarrollo psicoanalítico de la psique del protagonista, un joven que a inicio de la película ha visto cómo su padre quedaba incapacitado. Durante el film, el protagonista ha de acceder en paralelo al conocimiento de ambas realidades, la de la investigación y la de su desarrollo psíquico (la sustitución del padre), iniciándose en el conocimiento de lo siniestro.

El cine de Lynch suele explicarse a través del acceso a esas corrientes oscuras subterráneas que circulan bajo el mundo que vemos y, en origen, de nuestra percepción psíquica de él. El encuentro del protagonista de Lost highway, 1984, con el Strange man actúa en este sentido.

Muchas ideas de Lynch se explican mejor gracias al acercamiento psicoanalítico. Una figura importante del análisis psicoanalítico de la psique es la del padre, que actúa como trasunto de la Ley. En el cine de Lynch, estos padres-ley suelen corresponder con la figura que suele llevar el peso del sistema de vida americano de forma oculta: el gángster.

Dick Laurent.

Frank Booth.

El vaquero.

El cine de género puede disfrutarse más si se aplican a él algunos elementos del psicoanálisis. El ejemplo canónico es el de El resplandor, de Stanley Kubrick.

Los laberínticos pasillos.

El laberinto del jardín.

El laberinto. Teseo y el minotauro.

Lo mismo con el cine de Michael Haneke. En Funny Games, 2010, en que, al igual que en el film de Kubrick, las imágenes muestran la deshilvanación de una familia a la que lo siniestro acontece, en este caso en forma de amenaza externa por parte de unos presuntos vecinos de su lugar de vacaciones. Elementos como la agresión a una extremidad del padre (la mutilación, la castración) actúan en este sentido.

Durante la literatura, la figura del doble es un posible correlato de esta dualidad entre conciencia e inconciencia: “William Wilson”, de EA Poe, “Dr. Jekill y Mr. Hide”, RL Stevenson, “El doble”, F. Dostoyevsky, etc.

En el cine, rápidamente se recogió la tradición de la figura del doble.

Doppelganger, Kiyoshi Kurosawa, 2003.

-”Be right back”, episodio de Black Mirror.

Elementos psicoanalíticos que podemos encontrar obras artíticas:

-la importancia de los sueños.

-los lapsus de memoria.

-el número 3.

símbolos fálicos

-el agua (Imamura, Kitano).

-mutilaciones (castración).

-sacrificios edípicos (Recuerda, Hitchcock, 1945; En la línea de fuego, 1993, Clint Eastwood; Gran Torino, Clint Eastwood, 2011).

La toma de conciencia analítica permite ver también las obras artísticas como vehículos de un discurso dominante que permanece oculto en ella, de forma inconsciente:

-falocentrismo, en referencia al discurso que justifica la superioridad masculina respecto a la femenina (el discurso circular o dirigista).

-eurocentrismo, y la reivindicación del orientalismo (Edward Said).

-etnocentrismo, …

RESUMEN DE FILMS

-David Lynch.

      -Spots de PS2 y de colonia Gucci.

      -Blue Velvet. 1986.

      -Lost highway. 1997.

      -Mulholland Drive. 2002.

-Michael Haneke.

      -Funny Games. 1997.

-Kiyoshi Kurosawa.

      -Doppelganger. 2003.

-Andrej Tarkovsky.

       -Solaris. 1972.

       -Stalker. 1979.

-Stanley Kubrick.

      -El resplandor. 1980.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s